For anybody who is interested, I have posted pictures of my trip on my family's website. Most are captioned, to provide some context. You will see a picture of my grand-uncle Poncho, whose stories I listed to and recorded. Attached is a snippet on some of my family's oral history that I was able to gather. http://www.ramosfamily.org/coppermine/thumbnails.php?album=18 Al tío Juan, padre de Petra lo mataron cuando iban de arrieros a Guadalajara con carga de huevo y otros productos agrícolas. Luego traían manta, rebozos y cabeza de indio de Guadalajara. Lo mató la federación en El Teul a causa de un mensaje que llevaba a Guadalajara por los Cristeros para la gente que daba fondos para la guerra. La guerra fue propagada por conservadores en Guadalajara que daban los fondos económicos para pelear la guerra. De regreso también los esperaban los Federales, pero les avisaron que había reten y pudieron cambiar de camino y escaparon. A otros arrieros también los mataba la federación a causa de la guerra cristera. Pinedos de la federación también hubo. Cornelio fue soldado de la federación mientras que el tío Alfredo estuvo contra el gobierno. Alfredo era el sacristán de la parroquia de Villa Guerrero y le decían el Badajos. Después de la Cristiada, el General Zedillo se contraponía contra Plutarco Elias Calles y el General Alvaro Obregón. Había reclutado gente que lo apoyara en un rebelión militar en varias regiones del país y Badajos fue una de estas personas. Al General Zedillo lo mataron en la Huasteca Potosina y un año después, Badajos aún seguía de prófugo. En el cerro de la Leona se escondía en una cueva. El gobierno armó una milicia de protección social y el tío Cornelio era integrante de la milicia. La milicia estaba a cargo de los (Llanos y) Valdés, a quienes Cornelio era allegado. Subieron a la cueva y tres días y noches esperaron que bajara sin éxito. Badajos y sus compañeros arrojaban piedras hacia abajo. Como Alfredo era muy ágil bajo de la cueva en una noche sin que lo detectaran los soldados. Ya cansados de esperar, decidieron subir a buscarlo y el hermano de Marcelo Nuñez entró a la cueva con lámpara y no encontró nada. Los otros que seguían afuera lo vieron salir y asustados, lo fusilaron pensando que era Badajos. A unos pocos días Badajos mató a un Señor Ramos de Las Adjuntas así que supieron que seguía vivo. Como los soldados se enteraron que Badajos solía llegar con su compadre Don Santos Baltasar a tomar comida, lo amenazaron a Don Baltasar. Se escondieron entre sus tapias y por una semana esperaron a Badajos. Al fin apareció y lo atraparon. Luego lo llevaron al pueblo y lo colgaron en la plaza como ejemplo para los que quedaban con ganas de rebelarse. En Villa Guerrero, la Cristiada tuvo partidarios de los dos lados. Al momento que se supo del rebelión que se montaba en Guadalajara. Como en la región había mucha gente piedosa, se sabía que habría apoyo para el rebelión. En ese tiempo todo el mundo estaba armado por su propia cuenta. Se juntaron todo un grupo de valientes. Emilio (Llanos y) Valdés y Pedro Villa eran los principales. Eran como diez o doce de la hacienda de Juanacatic y reclutaron mas hombres y salieron a encontrar la federación. Fueron a encontrarlos en el camino de Temastián en los Cardos. Les dieron vuelta a los federales, que retrocedieron y rodearon a Acazpulco. El padre de los muchachos Valdés, Juan Francisco, les habló y les contó que los federales eran unos hombres inconscientes que vendrían a quemarle todo el capital a la familia. Así que los (Llanos y) Valdés se cambiaron al lado de la federación. Como familia española con mucho capital tenía mucha influencia y conexiones con el gobierno y no quería arriesgar todo eso por la Cristiada. La mayoría de la población apoyaba la Cristiada y los que apoyaron al gobierno lo hacia por razones políticas y para proteger su capital. La plaza de Villa Guerrero fue centro y base de los cristeros por más de un mes. Luego los desalojaron los federales. La guerra en la región duro dos años y medio. El abuelo Feliciano vivía en San Ysidro y en su casa tenían un repositorio clandestino de maíz en un hueco en el piso. El año de la necesidad en el 1916 hubo mucha hambre. Ese año no llovió y lo que se sembró de ese año no produjo nada. La tía Agripina contaba que llegaban a la casa del abuelo Feliciano que les daba de comer, pero les advertía que comieran solamente poco, porque si no caían en coma y se morían. El abuelo Feliciano como tenía capital tenía reservas de maíz. Hubo unos vecinos que tenía muchísimo maíz y se fugaron por miedo que los mataran a causa del hambre. El guardia se robaba de poco a poco para vender y regalar, pero quedo sin comer la mayoría del maíz. Bajaban gente de los ranchos de Temastian a buscar de comer. El próximo año hubo una epidemia de gripe española. Esos años se conocieron como la calamidad.
